Activación conductual
Se trata de volver a ponerse en acción, lo que hacemos es lo que realmente repercute en nosotros mismos, en los demás y en nuestro contexto. Los estados carenciales como la ansiedad, la depresión…nos llevan a actuar de una manera que, lejos de beneficiarnos, perpetúa y agrava el problema. El estado depresivo favorece un círculo de retirada: nos aislamos dejando de relacionarnos, restringimos las actividades, tanto las que están en el ámbito de nuestra responsabilidad como las de ocio, por lo que dejamos de experimentar sensación de logro y placer, haciendo que la depresión se haga más profunda y al sentirnos peor, menos nos movemos, cayendo en ese círculo vicioso.
La activación conductual busca romper progresivamente ese círculo para volver a construir experiencias que nos conecten con la vida y le den sentido a nuestra existencia. Para ello planificamos actividades relacionadas con:
- Dominio, capacidad y sentido de competencia.
- Actividades de la vida cotidiana y responsabilidades.
- Ocio y placer.
- Relaciones significativas.
- Autocuidado.
- Ejercicio físico, movimiento (fuerza, yoga, bailar, andar, nadar…)
- Acciones en consonancia con los propios valores y el propósito vital.