Terapia para las fobias y trastornos de ansiedad
Sentir miedo no es un problema en sí mismo, el miedo nos ayuda a protegernos, adaptarnos y a sobrevivir. El problema está cuando:
- Es muy intenso o aparece con mucha frecuencia.
- Surge ante situaciones de bajo riesgo.
- Se mantiene durante largos periodos.
- Se extiende a situaciones similares.
- Produce una importante activación física.
- Genera preocupación constante.
- Lleva a evitar actividades, lugares o personas.
- Interfiere en el trabajo, los estudios, las relaciones o la vida familiar.
- Hace que la persona limite progresivamente su vida.
- Genera una dependencia excesiva de conductas o personas que proporcionan seguridad.
El miedo puede bloquear gran parte de nuestro funcionamiento cerebral y produce alteraciones a nivel psicológico, ya que nos hace perder la capacidad de pensar con claridad y a nivel fisiológico, el organismo se descompensa. Generalmente, nos lleva a empezar evitar en exceso situaciones relacionadas con lo que tememos, porque nos produce un alivio momentáneo, y esto hace que el miedo se vaya generalizando. Apoderándose de nosotros y condicionando nuestras decisiones y, en definitiva, limitando nuestra vida.
El peligro está en quedar atrapados en este circuito pernicioso: Situación – Miedo – Evitación- Alivio inmediato, porque nos exponemos a desarrollar fobias y trastornos de ansiedad: obsesiones, ataques de pánico, ansiedad generalizada… y es entonces cuando se impone buscar ayuda psicológica.
En Presentia proponemos y entrenamos una forma diferente de relacionarnos con nuestras experiencias de miedo y ansiedad, que no se enfoca tanto en luchar y deshacernos del miedo en nuestras vidas, sino aprender a relacionarnos con él de forma distinta poniendo el foco, no sólo en lo que sentimos, sino en qué hacemos cuando sentimos ese miedo o ansiedad, con el fin de que no dirija y limite nuestra vida.