Estrategias psicológicas
A veces, mirar de frente aquello que hemos convertido en sombra es el primer paso para recuperar la libertad.
No es necesario esperar a que el miedo se convierta en una fobia, en un trastorno de ansiedad o te paralice para empezar a cuidarnos y pedir ayuda.
Cuanto antes identifiquemos que el miedo comienza a limitar nuestra vida, más posibilidades tenemos de intervenir sobre los patrones de evitación y de recuperar actividades importantes.
Sentir miedo es humano, el objetivo no es vivir sin miedo porque el miedo nos protege, nos informa, nos previene, hace que nos cuidemos y cuidemos a otros, nos recuerda lo que nos importa. El problema aparece cuando permitimos que el miedo sea quien decida.
En Presentia entendemos que abordar el miedo no consiste en intentar hacerlo desaparecer a toda costa. Nos centramos en comprenderlo, escuchar su función, reconocer los patrones que lo mantienen y aprender nuevas formas de relacionarnos con él.